¡Qué pequeño es el mundo!

En muchas ocasiones hemos escuchado o incluso empleado esta frase tan popular. Es utilizada comúnmente cuando por esas casualidades de la vida, nos encontramos con alguna persona conocida en algún lugar donde no esperamos encontrarla.

En astronomía esta frase toma otro significado totalmente válido y acertado.

Una fotografía tomada en 1990 por la nave espacial Voyager 1, logró plasmar en una imagen lo pequeños que somos ante la inmensidad del universo. Esa famosa fotografía fue nombrada Pale blue dot (un punto azul pálido). Esta imagen tomada a una distancia de 6.000 millones de kilómetros de nuestro planeta, invita realmente a la reflexión. Carl Sagan, inspirado en ella, desarrolló un libro con el mismo nombre y nos comenta una clara realidad: “La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica”.

Fotografía Pale blue dot

PaleBlueDot

La ciencia nos ha permitido conocernos y al mismo tiempo dimensionarnos en el espacio. Mucho se ha avanzado desde la construcción del primer telescopio. Hoy se conoce de la existencia de millones de galaxias y la posibilidad de que existan otros mundos como el nuestro adquiere cada vez más valor.

No fue hasta cuando la ciencia nos permitió explorar más allá de nuestro planeta, que logramos vernos de una forma diferente. Así como Sagan, no existe quien no se impresione con “Pale blue dot “, y aún impactado con esa imagen logre expresar sus más profundos sentimientos.

Para dimensionarnos mejor en nuestro universo, es imprescindible hablar de distancia y tamaño, comenzaré con algunas distancias.

Desde nuestra perspectiva, en la Tierra, nuestro sistema solar es inmenso, pero todo el espacio que ocupa es apenas una pequeña fracción de nuestra galaxia: la Vía Láctea. Viajando dentro de nuestro sistema solar, aún si lográramos transportarnos a la velocidad de la luz (300.000 kilómetros por segundo) nos tomaría más de 5 horas llegar de la Tierra a Plutón. Nuestra galaxia tiene un diámetro de 100.000 años luz aproximadamente, y se estiman 100.000 millones de galaxias. Aún con un universo tan poblado de galaxias, la galaxia más cercana a la nuestra se encuentra a 2 millones de años luz. Toda esta inmensidad de objetos se cree que son albergados en nuestro universo con un tamaño estimado a 28 mil millones de años luz. Ante la magnitud de estos números las probabilidades de la existencia de otros planetas como el nuestro son infinitas.

Por otra parte, encontramos igualmente impactante el factor tamaño. Si nos comparáramos con otros astros del espacio, nos encontramos que nuestro planeta es verdaderamente pequeño en relación con Júpiter, cuya masa es 310 veces más grande. Nuestro Sol es el objeto de nuestro sistema solar de mayor tamaño, ganándole a Júpiter considerablemente, pero hablar del Sol, todavía no es hablar de objetos grandes, existen estrellas como Arturo que tiene un radio 23 veces superior a nuestro Sol y todavía esta estrella es ínfima en relación con Antares con un radio de 124 millones de kilómetros. Es difícil imaginarse estas dimensiones. Cuanto más se conoce el cosmos, cada vez más comprendemos lo pequeños que somos.

La Tierra es el tercer planeta de nuestro sistema solar, ni muy cerca ni muy lejano del Sol, lo que permitió condiciones climatológicas idóneas para la vida. Talvez no seamos el objeto más grande del universo, pero es nuestro hogar y nos permite vivir. Es cierto, nuestro mundo es pequeño, pero probablemente un ser viviente en algún lugar distante de nuestro universo, esté maravillado observando y reflexionando sobre nuestro pequeño punto azul.

Ilustraciones de algunas comparaciones en nuestro universo

tamanos

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